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Diferencias entre tenacillas y rizadores

Diferencias entre tenacillas y rizadores

En el mercado podemos encontrar distintas herramientas para conseguir unos rizos perfectos para nuestro cabello: planchas, rizadores o tenacillas.

Seguro que todas sabemos que con las planchas podemos tanto alisar nuestro cabello como rizarlo pero si lo que buscamos es una herramienta sólo para rizarlo deberemos escoger un rizador o una tenacilla.

Pero, ¿sabemos cuáles son las diferencias entre ambas?

Aunque prácticamente no hay diferencias entre ellas hay algunas que tal vez os ayuden a la hora de elegir una u otra:

Tenacillas: Las tenacillas se caracterizan porque tienen una pinza para sujetar el cabello por lo que es la herramienta perfecta para cualquier tipo de cabello, incluso el corto.

El diámetro es igual tanto en la punta como en la base por lo que los rizos serán uniformes.

Rizadores: Los rizadores son perfectos para pelo largo ya que no tienen pinza para sujetar el cabello mientras hacemos las ondas o rizos.

Tienen un diámetro diferente en la punta que en la base por lo que los rizos serán más apretados cerca de las raíces y más flojos en las puntas.

Dime como es el rizo que quieres conseguir y te diré que diámetro de rizador deberás escoger:

Rizos pequeños y apretados: Debes escoger las que tienen un diámetro  de 6mm- 20mm.
Rizo estándar: Si quieres conseguir el rizo clásico, debes escoger las de 20-32 mm.
Rizo ancho: Por último, si buscas rizos más anchos, debes escoger los rizadores de 32mm +.

 

Y vosotras, ¿que os gusta más los rizadores o las tenacillas? No os olvidéis de contarnoslo en las redes:  Instagram, Facebook y Twitter



Belén

Belén

Escritora y Experta

Bloguera de moda, en mi tiempo libre, me paso los fines de semana en busca del muro perfecto para los outfits. El maquillaje es mi otra pasión, y probar productos nuevos mi debilidad. Nunca se pueden tener demasiados pintalabios rojos. Ya tenga un 1 minuto como 1 hora para arreglarme, no puedo salir de casa sin los ojos maquillados. Dicen que la mirada es el espejo del alma, pues la mía debe estar algo ahumada.